Migración y exilio en Europa | Blog | teleSUR
7 julio 2019
Migración y exilio en Europa

Entre el  24 y 28 de junio de este 2019, se celebró en la ciudad de Szeged (Hungría), un congreso más de la Federación Internacional de Estudios de América Latina y el Caribe (FIEALC). Entidad creada entre otros destacados latinoamericanistas del mundo por el profesor Leopoldo Zea.  Desde la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM),  el  filósofo mexicano con un alto espíritu bolivariano se dedicó alentar por el mundo entero la creación de centros de estudios latinoamericanos en diversas  universidades latinoamericanas, europeas y asiáticas. Así, fue tejiendo en el viejo mundo un amplia red de latinoamericanistas (tanto de sus colegas y pares, como de discípulos de él) por España, Francia, Italia, Polonia, Grecia,  Rusia, China, Japón,  Turquía , Taiwán,  Corea del Sur y  Macao, entre otros países de ese lado del mundo que estudian y analizan con una perspectiva original y comprometida con las mejores causas latinoamericanas el estudio de nuestra América.  En esa tarea apoyamos desde hace más de cuatro décadas al maestro Zea. Tras su fallecimiento en 1994, continuamos desarrollando esa labor contando con el respaldo de la UNAM, que en esencia es un gran universidad latinoamericanista tal como se refleja en su propio escudo donde figura al amparo de las imágenes de un águila y un cóndor, el mapa de América Latina y el Caribe creado en 1921.

Migración y exilio en Europa

Así, en el más reciente congreso de la FIEALC, reunido en la Universidad de Szeged, nos dio la oportunidad de convivir con colegas de universidades y centros de estudios de Europa central principalmente, pero también de otras latitudes  que han tenido como quehacer universitario el análisis político, social, económico, cultural, artístico y literario de  nuestra América. En esa destacada reunión académica aparecieron como temas centrales el estudio del exilio y la migración europea a los países latinoamericanos en el siglo XX y XXI, así como  el de la actual migración latinoamericana a los países del viejo mundo y a los EU. Sin duda, el tema de las migraciones y los exilios en la segunda década de la nueva centuria,  son de los asuntos más relevantes de nuestros días. Para los países europeos, la migración y el apoyo a los refugiados procedentes del continente africano, de Siria, Irak y otros países en conflicto bélico,  es trascendental. Se puede decir, que es parte medular del debate permanente de los distintos sectores sociales y actores políticos europeos. Tal como el pasado sábado 6 de julio en Alemania en más de  un centenar de ciudades de esa nación,  diversos contingentes brindaron su apoyo a los migrantes procedentes de zonas de conflicto económico, político y social. En Berlín me tocó ser testigo de esa solidaridad  en una reunión que frente a la histórica puerta de Brandenburgo  se realizó con más de ocho  mil  asistentes el sábado 6 de julio.  En especial a esa convocatoria se sumaron gran cantidad de ciudadanos alemanes y migrantes que radican en la capital alemana y alrededores para solidarizarse con la capitana (Carole Rackete) del barco humanitario “Sea Watch” que auxilio a migrantes en altamar para llevarlos al puerto de Lampedusa, Italia, cuando el gobierno italiano es bastante conservador, racista y anti-inmigrante. Es decir, condenaron especialmente al ministro italiano del Interior, Matteo Salvini, quien desde sus posiciones de ultra derecha se opone al rescate  de migrantes que navegan en el Mediterráneo desde las costas africanas rumbo al continente europeo. De acuerdo con información de la Organización Mundial para las Migraciones (OIM) entre 2000 y 2014 la cifra de personas que perdieron la vida en su intento por llegar a Europa fue de 22 mil personas, pero sin duda el número real puede ser mayor (Foro Social Mundial de las Migraciones, “Eje 2. Realidades de las fronteras, muros y otras barreras”, en http://fsmm2018.org/eje-2/).

Lo anterior nos lleva a considerar que las políticas de la extrema derecha europea y estadounidense, coinciden plenamente cuando ven a los migrantes, refugiados y exiliados como sujetos que atentan contra la seguridad nacional de sus países. En ello hay plena coincidencia entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y los políticos de la ultraderecha europea.  “Dios los hace y ellos se juntan”, dice el refrán popular.
Pensemos que en otro momento de la historia, nuestra América fue lugar de acogida para millones de europeos  que encontraron su hogar en nuestros países latinoamericanos a finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX. Así como también aconteció  con la derrota de la  España Republicana, hace exactamente 80 años. A diversos países de América Latina y el Caribe (República Dominicana, Cuba, Puerto Rico, México, Guatemala, Costa Rica, Venezuela, Perú, Chile, Argentina y Uruguay) llegaron en forma de refugiados miles de ciudadanos españoles. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial,  también a las naciones latinoamericanas, arribaron procedentes de muchos lugares del conflicto  europeo cantidad de refugiados de Alemania, Austria, Polonia, Francia, España, Italia, Hungría y Checoslovaquia entre otros países del viejo mundo.  

Para finales del siglo XX y principios del siglo XXI, la ecuación cambio. En nuestros tiempos cantidad de peruanos, ecuatorianos, colombianos, argentinos, chilenos, brasileños, paraguayos, centroamericanos, cubanos, venezolanos y dominicanos  se han trasladado a Europa. A la par de los migrantes latinoamericanos y caribeños que radican en los EU y Canadá. Es la era sin lugar a dudas de las migraciones periféricas y de los nuevos exilios económicos que profundizan la diversidad cultural del primer mundo e incluso de la misma periferia europea (como Hungría, Eslovaquia, República Checa y Polonia entre otros países de esa región).

Así, que la reivindicación de los europeos que apoyan a los migrantes del mundo más vulnerable, es  un acto de gran valentía y entrega que los latinoamericanos y de otros países   debemos valorar y ponderar como un gran acto de solidaridad  y hermandad entre los pueblos  en la era neoliberal. Momento actual  donde el capitalismo salvaje expresa su doble moral. Por un lado requiere a esos migrantes como fuerza humana de trabajo, pero a su vez los rechaza para mostrar su vulnerabilidad y con ello abaratar su mano de obra como trabajadores internacionales. 


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Perfil del Bloguero
Nació en la ciudad de México, es Doctor en Estudios Latinoamericanos e investigador titular del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM. Entre sus libros figuran: El pensamiento de Francisco Morazán (1992, 2000, 2003, 2007 y 2019); El narcotráfico en América Latina (2004 y 2008), Minorías sociales en América Latina (2014) . Recibió Mención Premio Casa de las América (2003).

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