Mostrar:
Autores:
Buscar:

Carolina Vásquez Araya
Carolina Vásquez Araya

Periodista y editora con más de 30 años de experiencia.Ha aportado sus conocimientos en proyectos de organizaciones con intereses orientados al desarrollo social, cultural y económico del país, con especial énfasis en el sector de cultura y educación, emprendimiento, derechos humanos, justicia, ambiente, mujeres y niñez.Es columnista del periódico guatemalteco Prensa Libre.

63 Notas publicadas

Notas recientes

Las esperanzas vanas de los pueblos son como la zanahoria ante el burro.

Uno de los graves problemas en la sociedad es la institucionalización de la mentira.

La profunda miseria de los pueblos forma parte de un plan estratégico.

Algunos seres humanos vienen con carga adicional desde antes de nacer.

Algunos investigadores afirman que el cinturón de castidad jamás existió. De acuerdo con el experto en estudios germánicos, el doctor Albert Classen, ese adminículo creado durante la Edad Media para garantizar la castidad de las mujeres es una leyenda popular. Puede ser; sin embargo es imposible negar la existencia de una versión cultural y social de tal engendro metálico, cuya operatividad para ejercer un enorme poder restrictivo en los derechos y las libertades del género femenino ha traspasado los siglos sin grandes obstáculos. De hecho, la prueba está en la lucha feminista por derribar estereotipos y recuperar espacios de participación que les han sido escatimados a las mujeres a lo largo de la Historia, en pleno siglo veintiuno.

Somos maestros de la evasión, con la capacidad de abstraernos del mundo real.

El abuso de las potencias no es nada nuevo, han actuado así desde hace mucho.

En nuestra ignorancia celebramos imágenes cuya crudeza debería golpearnos. 

Atentos a cualquier signo de debilidad, los corruptos esperan…

No existe posibilidad de avanzar en la consolidación democrática de las instituciones sobre las cuales descansan la justicia y los derechos ciudadanos si la ciudadanía no participa organizadamente para garantizar su representatividad en las más altas instancias de una nación.