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  • Macri fue imputado por “abuso de autoridad y violación del deber de funcionario público” debido al pacto con el FMI.
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    Macri fue imputado por “abuso de autoridad y violación del deber de funcionario público” debido al pacto con el FMI.

Mientras que la situación económica argentina empeora, el presidente Mauricio Macri culpa al Gobierno anterior y al contexto internacional.

"La pesada herencia", "la economía global", "pasaron cosas" son algunas de las explicaciones del Gobierno de Mauricio Macri a la crisis económica que atraviesa actualmente Argentina. Sin embargo,  ¿qué medidas tomó el Gobierno de Cambiemos para llegar a esta situación? ¿Cuál fue el modelo económico del macrismo que hizo estallar la crisis?

Ante la creciente fuga de capitales y una devaluación histórica del peso argentino -  del 100 por ciento en tan solo un año - el Gobierno tomó una deuda de 50 mil millones de dólares con el FMI y anunció un plan de ajuste para reducir llegar al  déficit fiscal cero en 2019,  política que prevé más despidos y precarización de las condiciones de vida de los trabajadores. 

¿Pesada herencia? 

Cuando Macri asumió la presidencia en 2015 el país contaba con un nivel mínimo de desendeudamiento del 13 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI). Asimismo, desde que Macri asumió la presidencia entraron al país, según datos del Banco Central, 103.000 millones de dólares (mmd) por la vía de deuda externa, mientras que durante el Gobierno anterior, por esa vía habían salido 15.000 mmd. 

El economista argentino Pablo Wahren explicó a que si bien Argentina ya enfrentaba un problema de dólares, el Gobierno de Macri comenzó a financiar la salida de divisas mediante la deuda externa y el ingreso de dólares especulativos

Por su parte, el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner había intentado limitar la salida de divisas a través del cepo al dólar y, pese a que la economía había dejado de crecer en los últimos años, los niveles de actividad económica se encontraban estables.

"Lo primero que debería explicar el Gobierno es cómo administró tan mal los enormes flujos de deuda externa que fue tomando durante estos dos años y medio", aseveró Wahren.

Al asumir, el Gobierno de Macri quitó el límite a la compra de divisas y eliminó la obligación a los exportadores de liquidar sus dólares, así como la reducción de las retenciones; aunque recientemente, ante el aumento de la crisis, el ministro de Hacienda anunció que aplicará un impuesto de cuatro pesos argentinos por cada dólar exportado. 

A su vez, comenzó a crecer la salida de dólares ociosos, es decir, dinero que no se utiliza para invertir en capacidad productiva. Esta se fue financiando con el ingreso de deuda externa y capitales especulativos, "los cuales por su naturaleza son
flujos muy volátiles que dependen del ánimo de los inversores y las condiciones financieras internacionales", explicó.

Como si fuera poco, Argentina eliminó toda regulación a este tipo de capitales, que antes debían permanecer en el país por 360 días, luego por 120 y finalmente cero.

>> Macri espera que esta sea la última crisis de Argentina

¿Culpa del contexto internacional?

Según Wahren, el contexto internacional lo que hizo fue "hacer estallar una bomba que se estaba agitando en la economía argentina".

El Gobierno venía financiando las grandes salidas de divisas a través del endeudamiento externo sin generar condiciones de reparo y es en abril de 2018 cuando este esquema macroeconómico estalla. Los capitales especulativos que venían financiando las salidas ociosas de dólares se retiran del país y se desata la corrida cambiaria que disparó la devaluación del peso.

"Lo que sucede en abril de este año es que, en un contexto donde suben las tasas de interés en Estados Unidos del bono a 10 años del Tesoro, los capitales tienden a retirarse de los países emergentes", explicó.  Como el país había creado una fuerte dependencia de esos capitales, se vio más afectado por esta salida.

Ante esta situación "el Gobierno argentino reacciona muy mal. Hace una venta récord de reservas internacionales (4.000 mmd) para contener el precio de dólar a 20 pesos, que igualmente subió a 25. Entramos en el peor escenario: una erosión muy grande de las reservas con suba del tipo de cambio de todas maneras".

El acuerdo con el FMI

A estas medidas se suman la suba de las tasas de interés locales a un nivel récord y el anuncio en el mes de mayo del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un préstamos de 50.000 mmd para satisfacer la demanda de dólares.

"Al mismo tiempo cuando el Gobierno acude al FMI también reconoce todos sus problemas y la debilidad que tiene el modelo económico,
porque hoy ya no es tan recurrente recurrir a ese organismo. Solo hay cuatro países en el mundo que tienen un crédito al estilo de Argentina, que, además del país suramericano, son Irak, Kenia y Jamaica", explicó.

Sin embargo, en menos de dos meses se perdieron las dos terceras partes de los desembolsos que hizo el FMI y el dólar de disparó a los 40 pesos. 

Achicar la economía para "reducir el déficit"

El Gobierno argentino sostiene que los problemas del país se deben al déficit fiscal, es decir, que el Estado gasta más de lo que ingresa y este sentido anunció un plan de ajuste para lograr el "déficit cero" y equilibrar la economía. 

"Resulta un poco paradójico porque cuando hablamos del déficit fiscal hablamos de los ingresos y gastos del Estado en pesos cuando claramente lo que está atravesando la Argentina es un problema de dólares que tiene que ver con su esquema macroeconómico", sostuvo Wahren.

El pasado 3 de septiembre, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, afirmó que el equilibrio fiscal se logrará en 2019 y en 2020 el país tendrá un superávit a través de una serie de medidas que, según el funcionario, permitirán un ahorro de 6 mil millones de dólares. A su vez, Mauricio Macri anunció ese mismo día la reducción de su Gabinete a la mitad, eliminado ministerios como el de Salud y Trabajo, que pasarán a ser Secretarías. 

"Hay una forma en que el ajuste fiscal pueda contribuir al problema de los dólares y es de la peor manera: achicando la economía", explicó. Esto trae consigo desempleo y baja de la producción, perjudicando principalmente a los trabajadores que ven afectados sus ingresos.  

Mientras que el sector exportador y el financiero se benefician de la megadevaluación del peso, el pueblo trabajador sufre una pérdida de su poder adquisitivo, ante una inflación del 30 por ciento y acuerdos salariales que rondan entre el 15 y 25 por ciento.

En varias ciudades del país se han registrado saqueos, mientras crece el descontento social y las masivas protestas por las políticas económicas del Gobierno de Macri.

>> Macri defiende plan económico para resolver crisis en Argentina


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